ESTANCIA LA CANDELARIA
(Breve reseña histórica)

Por el año 1840, cuando el Partido de Lobos, Provincia de Buenos Aires, era apenas el linde del área alcanzada por la civilización, Don Orestes Piñeiro, médico farmacéutico y su hermano José, comenzaron a adquirir los primeros lotes de campo por esta zona.

Como ensayo inicial de la explotación pecuaria, se poblaron estos campos con ovinos. Muy pronto se demostró su aptitud para este empeño y no se tardó en apreciarse los resultados felices. Estos éxitos demandaban extensión de campos y absorbían de más en la atención de Don Orestes. La casa administración, sus dependencias ya constituían el “casco” de una estancia.

En homenaje a la esposa de Don Orestes, la señora Doña Candelaria del Mármol, se denominó la Estancia, "La Candelaria".
A partir de entonces por iniciativa propia o en comunidad con otros cabañeros se adquirieron planteles importados de Europa y se fueron refinando notablemente todas las razas de ovinos y bovinos.

El matrimonio no tiene hijos propios y adoptan una niña a la que llaman Rebeca.
Desde el año 1900, comienza a participar, en forma activa, en las directivas y cuidados del establecimiento el entonces futuro hijo político, Don Manuel Fraga.
Así, al fallecimiento de Don Orestes, el establecimiento prosigue con unidad de métodos. Y cuando en el año 1906 fallece Doña Candelaria del Mármol, su hijo político, asume la dirección integramente.

Resuelve intensificar la difusión de los beneficios de alta selección y mestización de los productos, para contribuir al progreso de las industrias pecuarias del país. Don Manuel modernizó “La Candelaria”. De refinados gustos, profundo conocedor de estética urbanística y rural, diseña planes y confía a arquitectos de nota su desarrollo y construcción. Edificios, parques, lagos, jardines, florestas, surgen a su conjuro y actividad. Consagra toda su vida a consolidar el prestigio de “La Candelaria” y a difundirsus métodos y experiencias para el progreso de las cabañas del país..

A su deceso, ocurrido en el año 1935, su esposa Doña Rebeca P. Del Marmol de Fraga tomó la conducción de los bienes bajo la dirección de su hermano político, el señor Roberto P. Fraga.
La cabaña y el haras mantienen su ritmo ascendente. Las distintas razas obtienen las más altas calificaciones, entre los años 1936 a 1940.
Al fallecimiento de la Sra. Rebeca P. Del Marmol de Fraga, ocurrido el 20 de enero de 1940, el Sr. Roberto Fraga asume las funciones de director propietario y administrador de “La Candelaria”, con el prestigio logrado durante su actuación y como continuador de los fundadores.